Son reptiles los creadores del humano terrestre? (Textos del libro Leendanik)

Son reptiles los creadores del humano terrestre? (Textos del libro Leendanik)

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Son reptiles los creadores del humano terrestre?

Varias divulgaciones tratan de explicar el surgimiento de la humanidad.

Además de la Biblia, el Libro de Urantia, El Ser Uno, las teorías de Charles Darwin, las tablillas sumerias interpretadas por Zacarías Sitchin, y los relatos de los indios americanos, hay otra versión recopilada por el escritor conocido como Alexander Eleazar.

Este ultimo nació en Siria, pero vivió muchos años en Francia y en España, donde descifró varios textos antiguos.

En base a sus traducciones, uno de sus alumnos, que se hace llamar Alman, escribió un relato llamado Leendanik, donde cuenta cómo habría sido el origen de los humanos.

Señala este libro que los creadores del “hombre” eran almas que poseían cuerpos físicos considerados “deformes”.

  • Además estos seres querían cuerpos que fueran inmortales.

Pues estamos hablando de seres que existieron hace varios millones de años atrás, pertenecientes a las primeras oleadas de manifestación de la vida procesadas por el núcleo creador de nuestra galaxia y por tanto, su aspecto nos recordará mucho a algunas especies de reptiles que podemos ver en la actualidad y a la de ciertos saurios hoy desaparecidos añadiendo otras características que poseen otros animales no reptoides.”, señala el texto de Leendanik.

Añade: “En este núcleo “reptil” se procesan los instintos básicos de conservación y de preservación de la especie así como los procesos de defensa y motrices. Cabe añadir que esta característica no es exclusiva del hombre, sino que la poseen numerosos animales también“.

 

Idearon la imagen del Hombre

Debido a estas razones, Leendanik indica que “los Antiguos” o “los Aitones” idearon la imagen del Hombre Original, comprimiéndolo en numerosas cápsulas de simiente-energía con el vehículo espermático dotado del modelo de vida a desarrollar.

Estas semillas habrían sido dispersadas por el cosmos a fin de que, “…introduciéndose en las matrices de diferentes criaturas, tanto vegetales como animales, estas consiguieran su germinación haciendo así prosperar el Modelo“.

Los llamados Aitones habrían necesitado crear una cápsula-simiente que fuera capaz de parasitar en otros modos de vida para poder reproducirse.

Añade que “…esa cápsula-simiente era propiamente y tal y como lo conocemos ahora: un virus“.

Según estos materiales antiguos, “…solo en tres mundos las semillas (androvirus) del Hombre Original pudieron prosperar, siendo uno de ellos nuestra Tierra”.

Producto de varias experimentaciones, “…el “virus” consiguió sus objetivos, aunque produjo numerosos animales de aspecto homínido“.

 

El hombre no viene del mono

No obstante, asegura el texto: “Pero, definitivamente, el hombre en la Tierra, no desciende del mono ni de ningún homínido, sino bien al contrarionumerosos homínidos son producto degenerado de la semilla-hombre original.

Leendanik indica que bajo este procedimiento, el experimento dio buenos resultados en un planeta llamado Eden.

“…la simiente del hombre fructificó a partir de un árbol muy especial que sólo allí crecía. Era semejante a un roble o una encina – bien grande y frondosa. El fruto de dicho árbol era de tamaño considerable y parecido en su aspecto externo a una granada más también tenía ciertas características recordando al higo“.

Agregan: “El fruto de dicho árbol fue capaz de acoger en su seno a la simiente de los Creadores. Después de un periodo de gestación, de aquel extraño árbol surgieron criaturas humanas de gran belleza física y con sus capacidades intelectuales anímicas bien desarrolladas. Esto suena a increíble.

 

¿Puede el hombre surgir de un árbol?

El texto señala que el alma de los Aitones ingresó en aquellos vehículos para experimentar la vida. Sin embargo indica que en el proceso de ingreso se perdía la memoria.

Leendanik relata que esta civilización proveniente de un árbol, originada en el globo Eden, tiene casi 400.000 años de existencia ininterrumpida.

Señala además, que los nacidos en la Tierra calificaron al más inteligente de ellos: como Adios o Adius significando: “nuestra inteligencia”. También fue llamado IgoGoIo (el Elevado), Iobat (el Primero-Elevado), Goda (es el Elevado), etc.…

 

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