“El ADN original de los humanos es de 12 hebras”

“El ADN original de los humanos es de 12 hebras”

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“El ADN original de los humanos es de 12 hebras”.

Como las capas de una cebolla, así podemos ver las capas de información que envuelven a la Tierra.

Indagando sobre materiales acerca del origen de la vida en nuestro globo, nos topamos con los libros de la estadounidense Anna Hayes (Ashayana Deane): “Voyagers 1: The Sleeping Abductees” y “Voyagers 2: The Secrets of Amenti“.

Esto parece una capa informativa más externa que engloba incluso a otras divulgaciones sobre el despertar de la conciencia.

Deane nos señala que sus datos provienen de contactos -que desde su infancia- sostuvo con entidades de la Orden Melquisedec, es decir, proveniente de los propios Guardianes de la Tierra (diríamos los Guardianes de la estrella Sirio B).

 

Gaia, Tara y Tierra

En esta narrativa, el panorama incluye elementos muy importantes como la conexión de al menos 3 niveles de realidades o tres planetas: Gaia (7-D); Tara (5-D) y Tierra (3-D).

Para Deane el origen hay que verlo en la constelación de Lira, un proyecto genético que lideran los Elohei-Elohim, y donde se mezclan razas animales del orden de los felinos, homínidos, acuáticos, caballos, reptiles y hasta los insectos. Esto calculando unos 250 mil millones de años atrás.

 

La guerra de los “Ángeles”

Mas o menos en esas fechas, Deane indicó que ocurrió una guerra entre los Ángeles.

Las razas (Anyu) de la Dimensión 11 (planeta Aveyon) y Portal 11 iniciaron una rebelión destruyendo el portal 12 (Dimensión 12), perteneciente a las razas humanas crísticas-Orafines.

Este grupo Anyu luego cambió su denominación por Annu-Elohim. Y posteriormente en la estrella de Sirio, crearon la raza de los Annus (los Vengadores de Anyu) -Liranos caídos-. Desde entonces fueron catalogados dentro del grupo de los Ángeles Caídos.

Dijo además que el universo o Matriz de Tiempo está compuesto de 15 dimensiones, divididas en cinco sectores. Cada sector a su vez, está compuesto de tres dimensiones.

El Universo Armónico Nro. 1 es el nivel inferior, donde se ubican planetas como la Tierra.

En el Universo Nro.2 se halla el planeta Tara, y en el Universo Nro.3, se ubica Gaia, en un plano superior a sus dos mencionados compañeros.

Deane señaló que en Lira está la cuna de las razas y de los llamados Fundadores Crísticos. En este sector se originaron las razas humanas superiores, de al menos 12 fibras de ADN y de ascendencia felina.

 

Los Guardianes buscaron encarnar

Según esta divulgadora, en el planeta Tara (Universo Armónico Nro. 2) los Fundadores buscaron sembrar envases humanos para que los Guardianes pudieran encarnar físicamente.

Sembraron (hace 560 millones de años) a los Ángeles Orafin (portadores de 12 cadenas de ADN) en lo que se llamó el proyecto Turaneusiam (estos son los padres de la raza en la Tierra) y pertenecen al llamado Pacto Esmeralda.

Este pacto en la esfera de Tara implicó la siembra de 12 tribus, de 12 hebras de ADN.

Sin embargo, progresivamente la genética de estos seres se fue degradando, hasta que se formaron dos grupos: Los Alalianos (Beli Kudyem) de carácter dominador y Los Lumians (Adami Kudmon) de carácter más pasivo.

En la dinámica, los Beli querían experimentar con el núcleo de Tara, por lo que los Adami pidieron ayuda a los supervisores de Sirio (Universo 2).

Tras esta situación, los Supervisores se unieron con los Lumian y crearon el Consejo de MU. Este organismo tiene un enfoque matriarcal y son seguidores de la Ley del Uno.

Entretanto, los Alalianos -más rebeldes- terminaron haciendo mal uso de la energía nuclear de Tara, ocasionando un cataclismo y evitando la ascensión de Tara hacia su contraparte Gaia en la Dimensión 7.

Explicó Ashayana Deane, que pedazos de Tara tras la explosión, fueron atraídos por el Sol como un hoyo negro, saliendo disparados hacia el Universo Nro. 1. En este lugar formaron un sistema solar de 11 globos más el Sol. Este lugar es de menor vibración que el Universo U2.

Este hecho es reflejado en las escrituras como la Caída del Hombre como especie. Al mismo tiempo significó la caída de las conciencias de Tara hacia la Tierra, y la desconexión con la Fuente de sus Almas.

 

El Plan de rescate de las almas

Al pedir ayuda a la Confederación de Ra, a los caídos les fue enviado un plan de rescate de almas, y el acuerdo se llamó el Pacto de Palaidor.

Es así como el Consejo de Sirio formó una bola de Luz que se conoce como la Esfera de Amenti, y la cual funciona como una especie de pasaje que lleva a personas de la Tierra hasta el planeta Tara (antes del cataclismo).

Deane dijo que para ese momento ya existían en la Tierra animales, vegetales y seres etéricos como parte del desarrollo del Universo Uno.

De la esfera de Amenti salían almas de cinco razas galácticas: morenos, rojos, blancos, amarillos y negros.

Estas razas encarnaban físicamente en la Tierra y se hacían estudios sobre la evolución de las hebras del ADN. El lema de este desarrollo era que toda conciencia debía volver a su Fuente.

No obstante, Deane dijo que los Annu de la Dimensión 11 -en su rebeldía- perdieron la cadena de 12 ADN (perdieron su potencia crística), y quedaros con 11 fibras evitando que los Guardianes encarnaran en su plantilla. Así que los Annu quedaron como un grupo autónomo.

 

La Tierra conectada a una Matriz Fantasma

Posteriormente los Angeles Caídos a través de un hoyo negro conectaron eléctricamente a la Tierra con una Matriz Fantasma donde se ubican las esferas como Nibiru y Tiamat.

Al parecer trozos de la hundida Atlántida fueron a dar a dicha Matriz Fantasma, donde gobiernan entidades negativas.

En este lugar -como una especie de prisión holográfica- existen conciencias atrapadas en formas distorsionadas con respecto a las plantillas genéticas originales.

Además, las conciencias pierden memoria en este sitio y no recuerdan que pertenecen a una Totalidad, pues están separadas de su Identidad Superior.

 

 

To be continued…

 

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