Libro El Ser Uno: Los “ayaplianos” de Pléyades vinieron a la Tierra y dieron origen a cuatro razas.
Según Wikipedia, el Hombre es un Homo Sapiens (hombre sabio en latín), comúnmente llamado ser humano o persona. Añade: el Hombre con sentido de ser racional, sin distinción de sexos, es una especie del orden de los primates perteneciente a la familia de los homínidos. Un conjunto de personas o el género humano. También se conoce con la denominación genérica de humano y humanidad. Agrega: los seres humanos poseen capacidades mentales que les permiten inventar, aprender, utilizar estructuras lingüísticas complejas, y adquirir y mejorar sus habilidades lógicas, matemáticas, de escritura, musicales, entre otras. Así, los seres humanos serían según esa página: “animales sociales” capaces de concebir, transmitir y aprender conceptos totalmente abstractos.
Lo que dicen canalizaciones con extra-terrenos
Sin embargo, cuando revisamos algunas literaturas canalizadas telepáticamente por seres extra-terrestres o intra-terrenos, conseguimos otras denominaciones para este género humano.
Un interesante libro llamado “El Ser Uno“, canalizado por Franca Rosa Canónico, y cuya fuente sería básicamente seres de la estrella Alfa Centauri que se hacen llamar los Arcanos de Thoth, explica con más detalle el origen de los Hombres y cómo se llegó a este prototipo que puebla la Tierra.
En su primer tomo, el libro “El Ser Uno” revela que la forma generalizada en el universo corresponde a un ser llamado Ayapliano: altos, delgados, bien formados, de contextura fina, cabeza un poco prominente y sin cabellos. Ojos grandes y rasgados, nariz y orejas muy pequeñas; atemporales (sin edad), y andróginos, (es decir sin sexo definido). Se autocalifican seres de luz o energía y se presentan de manera holográfica (no pueden vivir en nuestro mundo denso). Pertenecen a dimensiones superiores de densidad sutil: octava y novena jerarquía de la realidad Antimateria (realidad espiritual).
Ayaplianos llegaron hace 660 millones de años
No obstante y debido a diversos problemas en el universo, los seres de Alfa Centauri dijeron que un grupo de voluntarios Ayaplianos fueron enviados por la Confederación Galáctica a por lo menos siete planetas: (Alfa Nova–Pléyades; Abiares–Libra; Kryon–Alfa Centauro; Antares–Alfa Centauro; Aberon–Alfa Centauri; Cyrius–Virgo; y Tierra–Orión). Esto para colonizar estos mundos, hace alrededor de 660 millones de años atrás.
Señalaron que los ayaplianos que vinieron eran de Alfa Centauri, provenientes de los planetas Tenezia, Ebiar, Retryon y Ambiares (perteneciente a las Pléyades). Ellos llegaron en cuatro naves espaciales. Fueron repartidos según su planeta de origen de la siguiente manera: Tenezianos en Africa; Ebiarianos en América del Sur; los Retrionyanos en el Asia; y los Ambiarianos en Groenlandia.
En el caso específico de la Tierra, los Ayaplianos dijeron que fueron repartidos en cuatro zonas, y según las condiciones climáticas y de la alimentación, cada grupo obtuvo características diferentes en su evolución. Fue por ello que se habrían formado cuatro razas: Negroide en Africa; Cobriza en América del Sur; Mongoloide en Asia; y Caucásica en Groenlandia. No obstante, reconocieron estos Ayaplianos ya venían con algunas adaptaciones de sus planetas de origen.
En el caso de los Tenezianos ya tenían adaptación para vivir en climas calurosos, mediana estatura, ojos redondos y oscuros, piel tostada y bronceada, sin cabellos ni pelos. De igual forma, los Retrionyanos eran altos, delgados, piernas y brazos largos, sin cabello ni pelos, ojos rasgados, claros y grandes, piel amarillenta.
Los Ambiarianos: altos, piernas y brazos largos, cuerpo consistente, ojos grandes y claros, piel blanca muy clara, sin cabellos ni pelos. Los Ebiarianos: Delgados, mediana estatura, brazos y piernas largas, ojos grandes, rasgados y oscuros, piel cobriza, sin cabellos ni pelos.
Ellos dijeron estas cuatro razas fueron el origen de la especie hombre del planeta Tierra.
Ahora unificarán las cuatro razas en una sola
Sin embargo, dijeron que para adaptar el planeta a los colonos que vinieron previamente realizaron varias experimentaciones en el reino vegetal (para alimentación) y animal (seres creados para probar el medio ambiente). Una vez realizada esta tarea, ahora los de Alfa Centauri dijeron que uno de los objetivos de la evolución del hombre en la tierra es unificar las cuatro razas de origen y crear una sola, uniendo todos los pensamientos y formando uno solo.
Según esta planificación, los Centauri ya saben que la forma futura del hombre será la siguiente:
Alto, delgado, sin cabello ni pelos, cabeza desarrollada, piel color aceituna, ojos rasgados grandes y de color claro, manos y pies alargados, sin dientes ni uñas, corazón pequeño, sistema sexual normal, sistema digestivo acorde a alimentación leve, boca pequeña, pulmones y cerebros desarrollados, sistema respiratorio y circulatorio energéticos.
Revelaron además que el verdadero nombre de nuestro planeta es TERA, bautizado así por los colonos con las iniciales de cada grupo que vino en la expedición: tenezianos; ebiarianos; retrionyanos; y ambiarianos (tera).
El planeta está en cuarentena
Añadieron estos seres que debido a procesos de distorsión del planeta, algunos colonos se quedaron viviendo en la superficie y fueron llamados terráqueos, y otros en la parte interna de la Tierra: intraterrenos. Confesaron que por razones internas del planeta está contaminado desde su propio origen, por lo que los alimentos que sembraban los colonos también surgían contaminados. Con el transcurso del tiempo las poblaciones mostraban anomalías genéticas.
Por ello, los “contaminados” fueron relegados a la superficie de la Tierra, y los que no se contaminaron, lograron resguardarse y vivir en ciudades internas hechas de cuarzo.
Un tercer grupo de al menos 80 ayaplianos lograron quedarse en las naves espaciales y desde allí monitoreaban a sus “hermanos”. Tras estos problemas, los Centurianos dijeron que el planeta TERA fue dejado en “cuarentena” y nadie podía salir hasta no estar curado.
Ayaplianos (Ángeles) se volvieron animales
Explicaron además que progresivamente por la fuerte distorsión, los seres luminosos y bellos (como ángeles) fueron convirtiéndose en “animales” violentos y salvajes. Perdieron sus memorias y practicaron el canibalismo (un verdadero pecado).
Quienes vivían en la tierra interna cerca de los polos conservaron mejor su genética, que quienes vivían en las zonas cálidas y bajas.
Muchos fueron inducidos a vivir en las zonas frías, altas o montañosas como el Himalaya, Machu Picchu, el Ártico y el Antártico.
En un complejo proceso de mutación, los Arcanos de Thoth dijeron que hay seres (semilla forma-hombre) atrapados en la especie primate. En esta categoría han mencionado a los populares Yeti, que las leyendas ubican en Estados Unidos, Canadá, Siberia y el Himalaya. También mencionaron al chimpancé, el gorila, el mono kuturo y el mono de la Malasia.
Los de Centauri sostienen, que aunque algunos colonos quedaron atrapados en los envases de algunos homínidos (parte de las experimentaciones del reino animal) estas semillas-hombre irán evolucionando hasta alcanzar niveles de elevación, saliendo de los mundos densos.
Entretanto, aquellos colonos que viven en las ciudades internas de la Tierra, y que fueron mezclándose, logrando un formato ayaplianos-humanos, habrían sido nombrados por la Federación Cósmica como los guardianes del planeta.
Ayaplianos sanos mejoraron a los nativos de la superficie
Dijeron que apenas 150 mil años atrás habitantes de la ciudad interna salieron a la superficie para comunicarse con sus hermanos relegados, y por órdenes de la Confederación, habrían procreado con las mujeres de la superficie, al parecer para ayudar en la evolución genética de esas personas, y por consiguiente para que pudieran activar su elevación.
Este evento se habría conocido en la historia como la procreación de los “Dioses” con las hijas de los Hombres. Al parecer esta mezcla permitió mayor desarrollo en el cerebro de las nuevas generaciones. Esto presupone que la especie hombre-denso más avanzada, se calcula apenas tiene más de 100 mil años en desarrollo.
Se supone que estos seres avanzados progresivamente lograrán ser aceptados en las ciudades internas, en progresivos procesos de evolución y elevación, que finalmente les dará la opción de salir del planeta, a sus lugares de origen en el universo; quedando en la Tierra aquellos Yeti y otras especies, quienes aguardan por su etapa evolutiva. Lo que presupone un inicio de ciclo, bajo los mismos procesos mencionados.
Envases para albergar conciencias
Los ayaplianos dijeron que la forma-hombre fue creada asimismo para albergar conciencias de seres superiores. Una suerte de experimentar la materia densa, y al mismo tiempo de rescatar a quienes se iban quedando presos en las realidades materiales.
Indicaron que primero las jerarquías superiores realizaron procesos de clonación de sí mismos, y luego crearon cuerpos independientes que podían reproducirse.
No obstante, señalaron que el universo es mucho más complejo de los que pensamos, por lo que la forma-hombre tiene múltiples razones.
Hombre micro viviendo en un ser más grande
Como micro-organismos viviendo dentro de otro ser más grande, los hombres-densos (planeta tierra) trabajan labores dentro del sistema digestivo del Ser Uno (una mente que alberga hijos-pensamientos los cuales tienen forma-hombre también).
Con características super-cuánticas de capas y capas super-puestas, al parecer todo se interconecta de una manera magistral, permitiendo la convivencia de diferentes organismos, pero bajo estrictas normas de clasificación y orden matemático.
De lo sutil a lo denso
Los de Alfa Centauro explicaron numerosos conceptos en sus libros. Uno de ellos señala que el ser hombre sutil o etérico debió realizar una copia de su propia imagen, pero invertida, para poder bajar al mundo denso.
Formados de cristales (densos por dentro y sutiles por fuera), estos seres invirtieron su forma, pasando a ser densos por fuera y sutiles por dentro. Esto habría hecho que su energía se densificara. Al parecer, dicha energía puede ser líquida, sólida o gaseosa. No obstante, este proceso significó perder memoria y habilidades mentales, por lo que dijeron que el hombre-denso parecía un robot rígido. Además, significaba que lo sutil quedaba atrapado en la materia densa, una especie de cárcel para los seres etéricos.
Todas estas fases, implicaron inumerables experimentaciones en “laboratorios” adicionales para lograr los objetivos que se habían planteado.
Digamos que para mejorar la forma-hombre o el avatar para la conciencia, las jerarquías superiores utilizaron los procesos de encarnarse en los cristales de ese avatar, hacerlo evolucionar, y luego elevarse para que pueda retornar a su origen. En dichas experimentaciones, los seres superiores estaban creando un mundo paralelo, actividades que van haciendo todo más complejo a nuestro alrededor.
Porque Los Ultimos seremos los Primeros!